Organizaciones feministas, agrupaciones sociales y partidos políticos marcharon hoy hacia el Congreso de la Nación para conmemorar los 11 años del primer grito colectivo contra la violencia de género, bajo la consigna central de exigir políticas públicas efectivas, presupuesto para atención integral y medidas urgentes para prevenir femicidios.
La movilización, que comenzó en varios puntos de la Ciudad y confluyó en la Plaza del Congreso, reunió a miles de personas —principalmente mujeres, disidencias y familiares de víctimas— que llevaron pañuelos verdes y violetas, carteles con nombres de víctimas y pedidos de justicia. Durante la jornada se leyeron múltiples testimonios y se realizaron intervenciones artísticas y performances en recuerdo de las mujeres asesinadas.
Entre los principales reclamos:
-Implementación plena de la Ley Micaela y capacitación obligatoria en todos los espacios estatales.
-Aumento del presupuesto para programas de prevención, asistencia y refugios.
-Agilización de las denuncias y protocolos policiales efectivos para proteger a las personas en riesgo.
-Celeridad en la investigación y condena de femicidios y violencia institucional.
Familiares de víctimas pidieron además la creación de registros públicos y accesibles que permitan el seguimiento de los casos, y denunciaron la insuficiencia de medidas de protección que, afirmaron, siguen dejando en situación de vulnerabilidad a muchas personas.
En el palco montado frente al Congreso tomarán la palabra referentes de agrupaciones históricas del movimiento Ni Una Menos, colectivas de mujeres, legisladoras y representantes de organismos de derechos humanos. Las oradoras enfatizaron la necesidad de transformar las denuncias en respuestas concretas y cuantificables, y reclamaron políticas integrales que incluyan abordajes en salud mental, acceso a la vivienda y asistencia económica para personas en situación de violencia.
El operativo de seguridad esturá a cargo de la Policía de la Ciudad y la Prefectura en coordinación con el Ministerio de Seguridad, que informó que la jornada transcurrió en su mayoría sin incidentes mayores, aunque se registraron cortes de tránsito y movilizaciones en varias avenidas céntricas.
El primer Ni Una Menos, convocado en 2015, marcó un antes y un después en la visibilización pública de los femicidios y la violencia machista en Argentina y la región. A 11 años, las organizaciones subrayan que, aunque existen avances legislativos y mayor conciencia social, la cantidad de femicidios y la persistente desigualdad muestran que quedan tareas pendientes.















