El Ministerio de Salud de la Nación remitió 20.000 dosis adicionales de la vacuna contra la fiebre amarilla a la provincia de Salta, en respuesta al brote confirmado en departamentos de Bolivia y para reforzar la vigilancia y la inmunidad en la frontera norte.
El envío, se enmarca en una estrategia de vacunación focalizada y escalonada acordada con las autoridades provinciales para prevenir la reintroducción del virus en territorio argentino. Según el comunicado oficial, los contagios detectados en Bolivia incluyen cuatro casos en el departamento de Santa Cruz y un caso adicional reportado en La Paz.
La campaña de refuerzo priorizará a personas con mayor riesgo de exposición,trabajadores rurales y golondrinas, personal de fuerzas de seguridad y fronteras, guardaparques, equipos sanitarios que trabajan con vectores y laboratorio, y residentes de entre 20 y 59 años en localidades fronterizas. Las localidades inicialmente señaladas para la intervención son Aguaray, Aguas Blancas, Salvador Mazza, Los Toldos, Isla de Cañas y Mecoyita.
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Desde la provincia informaron que se garantizará el stock de dosis en departamentos considerados de riesgo (San Martín, Orán, Anta y Rivadavia) y que se mantendrá una vigilancia activa sobre humanos, primates y mosquitos, además de controles entomológicos y búsqueda de síndromes febriles. Las autoridades provinciales ya habían reforzado las recomendaciones de vacunación tras la alerta sanitaria emitida por Bolivia.
Medios locales y provinciales consignaron que la medida busca crear un “cordón” inmunológico en la ecorregión de las Yungas, por la continuidad ecológica y el intenso flujo fronterizo que aumenta el riesgo de introducción del virus. El envío fue cubierto por distintos diarios regionales que reportaron la cifra oficial de 20.000 dosis.
Argentina no registra casos autóctonos de fiebre amarilla desde 2009; la vacunación es la principal medida preventiva y en zonas con riesgo comprobado forma parte del Calendario Nacional de Vacunación. El Ministerio señaló que la protección provista por la vacuna es de larga duración y que las acciones combinan vacunación, vigilancia epidemiológica y control de vectores















