La medida de fuerza de 72 horas, que se extiende hasta este miércoles, afecta a millones de jubilados en todo el país. Los profesionales denuncian una caída real de sus ingresos del 50% tras un cambio unilateral en el esquema de pagos por parte de la obra social.
Médicos de cabecera y odontólogos de PAMI mantienen un paro nacional de 72 horas en rechazo a la propuesta salarial del instituto, que consistió en un aumento de apenas $300 por afiliado, una cifra calificada por los profesionales como «insuficiente» e «inadmisible». La medida, que comenzó el lunes 8 de junio, es la segunda jornada de fuerza en menos de dos meses y mantiene en vilo a los más de 5 millones de afiliados de la obra social .
El conflicto se desató a principios de abril, cuando PAMI implementó una modificación unilateral en el sistema de pagos. Según denuncian los galenos, anteriormente se cobraba una «cápita» base (un monto fijo por paciente asignado) más un plus por consulta realizada. Con la nueva resolución, la cápita pasó de $950 a $2.100, pero se eliminó por completo el pago por consulta .
En la práctica, esto resultó en una merma salarial de entre el 40% y el 52% para los profesionales de todo el país. «De 2 millones de pesos que algunos colegas estaban cobrando, ahora cobran solo 1.400.000», explicó Edgardo León de la Fuente, médico cabecera de PAMI en Salta, en diálogo con El Tribuno . Atilio Rossi, presidente de la Asociación Médica de Córdoba (AMECOR), fue más contundente: «De un día para el otro y de forma inconsulta nos redujeron los haberes en un 52%» .
Tras un mes y medio de negociaciones y del primer paro en abril, PAMI elevó la cápita de $2.100 a $2.400. Sin embargo, lejos de calmar los ánimos, el incremento de $300 profundizó el malestar. «Nos han dado 300 pesos de aumento, cosa que nos hace imposible mantener nuestros consultorios. Hay que pagar alquiler, luz, personal, insumos».
Los gremios sostienen que, para recuperar el poder adquisitivo perdido y cubrir los costos operativos, la cápita debería rondar los $4.200. Sin embargo, los médicos manifestaron que aceptarían un piso de $3.000 para destrabar la situación















