El presidente Javier Milei participó anoche de la cena anual de la Fundación Libertad, donde estuvieron su hermana Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y parte del equipo de colaboradores del mandatario. También asistió Mauricio Macri, quien se mostró distante de su sucesor en la Casa Rosada.
Durante su discurso, Milei defendió el rumbo económico, pese a los últimos indicadores adversos en términos de inflación y actividad, y aseguró que indefectiblemente, la suba de precios va a ceder.
«Consecuentemente, este número es horrible -dijo acerca de los últimos datos disponibles sobre la marcha de la economía-. Pero lo vamos a derrotar. Porque nuestro compromiso es seguir haciendo lo que dice la teoría económica y la evidencia empírica. Y no nos vamos a apartar un ápice de nuestra ortodoxia».
En su alocución, Milei volvió a repudiar el intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos Donald Trump y apuntó contra la «izquierda», a la que endilgó «un nuevo auge de violencia política». Sin embargo, el contenido de su exposición estuvo menos ligado a la política que a lo económico.
En ese sentido, el mandatario resaltó que como resultado de la política económica, la inflación «tarde o temprano» va a ceder. En marzo, anotó 3,4% -el nivel más alto en un año-, pero las consultoras prevén una desaceleración para abril.
Milei vinculó la aceleración de precios a factores estacionales y al impacto de la guerra en el valor de los combustibles. También responsabilizó a la política local, a la que acusó de «jugar fuerte» y querer «destruir» el equilibrio fiscal tras la victoria de La Libertad Avanza en mayo en la Ciudad de Buenos Aires.
«Hubo un saboteo enorme donde se coordinaron empresaurios (SIC), medios de comunicación, políticos y opinadores, básicamente, para destruir el programa económico», afirmó.
Finalmente, el Presidente sostuvo que la inflación retomará la tendencia a la baja a partir de abril. «La realidad es que la inflación había empezado a caer y de manera profunda, pero luego del resultado la política decidió jugar», sentenció. A pesar de la magnitud de lo que describió como el mayor ataque especulativo de la historia argentina, Milei destacó que el programa económico logró resistir debido a su solidez estructural.
- –Ortodoxia pura: Aseguró que «no nos vamos a apartar un ápice de nuestra ortodoxia», manteniendo el control estricto de la política fiscal y monetaria.
- –Inflación: Admitió que el último dato de inflación (33%) es «un número horrible», pero sostuvo que es consecuencia de la herencia recibida y que la base monetaria constante garantiza que los precios terminarán cediendo.
- –Recuperación: Afirmó que «lo peor ya pasó» y que en abril comenzaron a verse signos de recuperación en la recaudación y el consumo.
Solvencia y Deuda
El Presidente dedicó una parte importante a explicar la situación financiera del país:
- –Reducción de deuda: Sostuvo que durante su gestión la deuda neta cayó cerca de 35.000 millones de dólares (ajustada por tipo de cambio) y que la relación Deuda/PBI pasó del 100% al 40%.
- –Honrar compromisos: Prometió que Argentina pagará sus deudas para «destrozar» el Riesgo País y recuperar el crédito internacional.
La «Batalla Cultural» y el Marxismo
Fiel a su estilo, abordó temas ideológicos profundos:
- –Crítica a los liberales: Opinó que el liberalismo cometió el error de creer que la caída del Muro de Berlín era suficiente. Sostuvo que el marxismo se reconstruyó a través de la batalla cultural en otros debates sociales.
- –Violencia política: Repudió lo que llamó un «nuevo auge de la violencia política contra el mundo libre», mencionando como ejemplo el atentado sufrido por Donald Trump.















