Treinta pasajeros abandonaron el 24 de abril en la isla británica de Santa Elena el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ya ha causado tres muertos, anunció este jueves su operador, la compañía Oceanwide Expeditions. «Nos esforzamos por identificar a todos los pasajeros y miembros de la tripulación que embarcaron y desembarcaron en las distintas escalas del MV Hondius desde el 20 de marzo», añadió la compañía. A su vez, todo este contingente también está siendo rastreado por la Organización Mundial de la Salud.
En tanto, se informó un noveno caso sospechosos, una azafata neerlandesas que estuvo en contacto con uno de los afectados. De confirmarse, sería el primer contagio de una persona que no estuvo en el barco.
El crucero afectado por un brote de hantavirus no atracará en un puerto de Tenerife (una de las islas Canarias) sino que solo fondeará sin tocar tierra, tras lo que sus pasajeros serán desplazados en lanchas y, después, al aeropuerto, anunció este jueves el presidente del gobierno regional, Fernando Clavijo.
«El buque en ningún caso atracará, solo fondeará, con lo cual creemos que es una muy buena noticia, porque vectores de posible contagio y de riesgo se disminuyen y la evacuación de esos pasajeros va ser con una lancha» para después ser trasladados «al aeropuerto», explicó tras una reunión con los ministros españoles de Sanidad, Mónica García, y de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
En ningún caso los pasajeros saldrán del buque hasta que no esté la aeronave en el aeropuerto y se hará con todas las garantías» para evitar cualquier tipo de «contagio y transmisión», recalcó Clavijo.
El gobierno de Santa Elena (de soberanía británica) ha indicado que no hay casos sospechosos ni confirmados de hantavirus en esta isla del Atlántico y que sigue de cerca a un pequeño número de personas que tuvieron contacto estrecho con los pasajeros del MV Hondius, el crucero donde se detectó un brote del virus.
El gobierno de este territorio británico de ultramar subraya que trabaja con la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA, en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para compartir y monitorear todos los datos de salud.















