El mundo del fútbol y el periodismo deportivo argentino está de luto. Julio Ricardo, conocido como «El Emperador» por su voz inconfundible y sus apasionadas transmisiones, murió esta mañana a los 87 años en su domicilio de Buenos Aires, según confirmaron allegados y fuentes cercanas a la familia.
Ricardo, ícono de la radio y la televisión argentina durante más de seis décadas, se convirtió en una leyenda gracias a sus relatos épicos en programas como Fútbol 910 y 90 Minutos de Fútbol. Nacido en 1939 en Buenos Aires, su carrera despegó en los años 60 con transmisiones que capturaban la pasión del hincha, desde los Mundiales hasta las finales de la Copa Libertadores. Frases como «¡Golazo, muchachos!» o sus encendidas defensas del fútbol criollo quedaron grabadas en la memoria colectiva.
En los últimos años, pese a problemas de salud, Ricardo seguía activo en redes sociales y apariciones esporádicas, defendiendo el rol de los periodistas tradicionales en la era digital. «El fútbol es emoción pura, no números en una pantalla», solía decir.
Figuras del deporte como Lionel Messi y Diego Schwartzman ya expresaron su dolor en redes. Messi escribió: «Un grande se fue. Gracias por tanto fútbol narrado con el alma». El AFA decretó un minuto de silencio en todos los partidos del fin de semana.
El velatorio será este lunes en la sede de Radio Rivadavia, y el entierro se realizará mañana en el cementerio de La Chacarita. Julio Ricardo deja un legado imborrable en el periodismo deportivo de Argentina.















