Flavio Bolsonaro se impuso en las elecciones de Brasil y parte con ventaja frente a Lula para la segunda vuelta
El senador Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil y se medirá con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en un balotaje fijado para el 25 de octubre, tras quedar ambos por debajo del 50% de los votos válidos.
Con más del 99% del escrutinio, Flávio Bolsonaro obtuvo alrededor del 47% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó cerca del 45%, según los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE). La diferencia fue de poco más de dos puntos porcentuales, lo que le dio al candidato del Partido Liberal (PL) una ventaja inicial de cara a la segunda ronda.
Ninguno de los dos logró la mayoría absoluta necesaria para evitar el balotaje, por lo que la definición de la presidencia brasileña se postergó tres semanas.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, logró imponerse en los estados con mayor cantidad de electores, como São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais, en algunos casos superando el 50% de los votos. Su campaña, centrada en el mensaje de que “Brasil quiere cambio”, capitalizó el desgaste del gobierno de Lula y la polarización del electorado.
A diferencia de 2022, cuando Lula había liderado la primera vuelta con más del 48%, en esta ocasión el mandatario vio reducir su caudal de votos y quedó segundo, lo que abre un escenario más incierto para su posible cuarto mandato no consecutivo.
Tras conocerse los resultados, Lula admitió que el resultado fue “inesperado” y llamó a sus seguidores a mantener la calma y la unidad de cara a la segunda vuelta. Por su parte, Flávio Bolsonaro celebró el triunfo parcial y aseguró que el resultado refleja un “cambio” que pide el país.
La segunda vuelta, programada para el 25 de octubre, definirá si Brasil renueva el mandato de Lula o si la familia Bolsonaro recupera la presidencia, esta vez con Flávio como candidato.
En las próximas semanas, ambos candidatos intensificarán sus alianzas con fuerzas que no pasaron a la segunda vuelta y buscarán captar a los votantes indecisos y a quienes apoyaron a otras opciones en primera ronda. El margen estrejo y la alta polarización hacen que el balotaje se presente como una definición muy reñida, con Brasil nuevamente dividido entre dos proyectos políticos opuestos











